Creación del Programa Nacional de utilización de desechos para la producción de energía alternativa y biofertilizante.

Artículo 1º: Créase  el  Programa  Nacional  de  utilización  de  efluentes cloacales  y  estiércol para  la producción de energía  alternativa y biofertilizante, mediante el uso de biodigestores.

 

Artículo 2º: Este Plan tendrá una duración de 5 años, y será de carácter experimental.

 

Artículo 3º:La autoridad de  aplicación será una comisión integrada por:                a) La Secretaría de Ambiente Humano y Recursos Naturales;

                 b) El COFEMA;

 

                 c) Universidades Nacionales.                    

 

Artículo 4º:  La Secretaría  de  Recursos Naturales  y  Ambiente Humano presidirá la Comisión. 

 

Artículo 5º: Las experiencias piloto deberán realizarse en:

                 a) Una población a  designar, con más de 100.000 habitantes, contando con infraestructuras cloacales  y desechos vegetales sin aprovechamiento, con dificultades en obtener energías convencionales; 

 

                 b) En el ámbito rural, en un lugar a determinar, valiéndose para su funcionamiento de estiércol generado en la zona del emprendimiento;

 

                 c) El abono biofertilizante será destinado a tierras desertificadas o en proceso de desertificación, como así también en granjas orgánicas.

 

Artículo 6º: La Comisión deberá evaluar la factibilidad de nuevos emprendimientos de igual tenor debiendo realizar una campaña informativa con los resultados de la experiencia realizada.

 

Artículo 7º:  Invítase a las provincias y a la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires a participar del presente Plan.

 

Artículo 8º: Esta ley deberá reglamentarse dentro de los 90 días de su promulgación.

 

Artículo 9º:  De forma.

 

 

 

 

 

Dr. Héctor T. Polino

Diputado Nacional

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FUNDAMENTOS

 

Señor Presidente:

 

Los combustibles fósiles plantean un dilema a nuestra sociedad. La combustión del carbón, petróleo y gas natural suministra el 80% de la energía que consumimos y posibilita el ritmo de vida de nuestra civilización. Sin embargo, los gases emitidos durante la combustión degradan el entorno, hasta alterar el  clima y la  habitabilidad  futura  del  planeta. Las técnicas que se están desarrollando deberían tener como objetivo mitigar las dos principales perturbaciones  producidas  a escala regional, por la combustión de los productos fósiles: la lluvia ácida y la suciedad de la atmósfera urbana, el “smog”.

 

Ha de buscarse también soluciones para un tercer problema, más devastador en potencia que los anteriores: el incremento global del calentamiento, provocado por un aumento de los niveles de CO2 y otros gases responsables del efecto invernadero en la atmósfera. El CO2 se emite siempre que los combustibles fósiles se queman y, al igual que otros gases de invernadero, captura el calor irradiado por la tierra y lo mantiene cerca de la superficie.

 

El problema del calentamiento global es difícil de resolver. La sociedad necesita encontrar seguridades técnicas que permitan prevenir el cambio climático global sin tener que recortar de forma drástica y precipitada el consumo de combustibles fósiles. La realidad nos muestra como las reservas se consumen a una velocidad muy superior a la de su reposición.

 

Algunas de las opciones que brinda la energía solar gozan de un sistema de almacenamiento intrínseco. En la biomasa -materia verde de las plantas creada por la fotosíntesis- la energía solar se almacena en forma de energía química que se recupera quemando las plantas. La biomasa ofrece cierto número de ventajas. A diferencia de los combustibles fósiles, la biomasa se puede obtener en buena parte de la superficie terrestre. Generalmente contiene menos del 0,1% de azufre y deja entre el 3 y el 5% de cenizas, en comparación con el 2 o el 3% y del 10 al 15 por ciento, respectivamente, de carbones bituminosos. Si la biomasa se produjera a un ritmo viable, el dióxido de carbono liberado cuando se procesa y quema, queda contrarrestado exactamente con el dióxido de carbono consumido durante la fotosíntesis. La bioenergía no aportaría una contribución neta al dióxido de carbono de la atmósfera y, por tanto, no FOMENTARIA EL CALENTAMIENTO GLOBAL.

 

El biogas, es un gas combustible que proviene de la descomposición de materia orgánica. El proceso de descomposición se denomina digestión anaeróbica, y como el nombre lo indica, tiene lugar en ausencia del aire. Las primeras menciones referidas a un gas combustible proveniente de materia orgánica se remontan al año 1600, cuando se llamó gas de pantano, al ahora conocido como metano. Los pantanos tienen alto contenido de materia orgánica, que promueve el crecimiento de bacterias anaeróbicas, las cuales consumen el oxígeno disuelto en el agua. Debido a que esas bacterias viven en un ambiente de metano sin la presencia de oxígeno, pueden haber sido las formas de vida más primitivas de nuestro planeta, antes de que se hubiera formado nuestra atmósfera actual de hidrógeno y oxígeno.

 

El biogas, es una mezcla constituida por metano, en una proporción que oscila entre un 55% y un 70%, y dióxido de carbono, con pequeñas cantidades de otros gases como hidrógeno, nitrógeno y sulfhídrico. Este último es maloliente y se filtra antes de cualquier uso del gas.

 

La producción en forma organizada del biogas comenzó en 1980 en la India, donde se empezó a construir el primer biodigestor. En la década de 1970, tanto China como la India impulsaron grandes programas de desarrollo y promoción de biodigestores para áreas rurales.

 

Hoy día, estos países  cuentan con millones de biodigestores unifamiliares. La materia prima es de estiércol porcino, bovino y el biogás es destinado principalmente a la cocción.

 

En la India  si se pudieran recolectar todos los estiércoles bovinos y usarlos en biodigestores, se podría satisfacer más de la cuarta parte de la demanda energética para la cocción en zonas periféricas que no cuentan con energías convencionales para satisfacer esta necesidad básica. Este proceso se ve acompañado por la utilización de residuos de hojas de eucalipto, pastos y plantas acuáticas que es un fuerte complemento en la biodigestión.

 

En países como Alemania, este sistema es utilizado en la producción lechera con ganado estabulado. La ventaja que ofrece este sistema es la reducción de la contaminación del agua. 

 

El sistema posee un circuito que permite la acumulación de la materia prima sin necesidad de derroche de agua en la limpieza de las vías de acceso al biodigestor.

 

Según  el  PNUD, Programa de  las  Naciones  Unidas para el Medio  Ambiente  tomando  metano ( combustible   que  no representa  adición de  carbón  a  la atmósfera )de la disposición de   residuos,   comunidades  de  la  India,   procesan  desechos humanos para obtener biogas y mediante el uso  de una tecnología sustentable obtienen energía, eliminando de esta forma las zonas de desechos sin control sanitario.

 

La construcción de un biodigestor en el medio rural  para la producción de biogas, tratamiento de efluentes y desecho cloacales tiene la finalidad de sanear el medio ambiente con la posterior utilización del efluente de la biodigestión anaeróbica para biofertilización o nutrición animal.

 

Un proyecto experimental, tanto en áreas urbanas como en áreas rurales permite evaluar los siguientes beneficios:

 

a) Calefacción por intermedio de la biomasa;

 

b) Obtención de biogas;

 

c) Eliminación del CO2 producido por el metano;

d) Disminución de la contaminación hídrica;

e) Disminución del calentamiento global.

Por tales razones, solicito el pronto tratamiento y aprobación del presente proyecto de ley. 

 

 

 

 

 

Dr. Héctor T. Polino

Diputado Nacional